Categoría: Geopolitics

III Intifada

Marchando una de intifada, que en árabe significa “levantamiento”. Desde hace ya unas semanas el Tsahal está metido hasta el corvejón en eso de liquidar a miembros de Hamás (“fervor“) y si de paso se carga a gente que pasaba por ahí, pues qué le vamos a hacer. Shit happens, como quiera que se diga en yiddish.
_Es que usan a mujeres y niños como escudos humanos.
Quien quiera tragarse el cuento, peor para ellos. No creo que pasara nada catastrófico si los jerifaltes israelíes tuvieran a bien decir que sí, que bueno, que sus misiles son demasiado potentes para los cuatro (mil) hamasistas diseminados por ahí y que claro, ven Shahadas colgadas por todas partes y así es muy difícil. Angelicos.
_¿Tsahal? ¿Shahada? ¿Eso qué es, el pañuelo palestino ese como el que llevo colgado?
No sé cómo se llama el pañuelo palestino. Para qué, si ya sabemos lo que es y lo que significa con decir “pañuelo palestino”. Pero no es shahada, desde luego. Esto es algo más profundo y alejado de modas puntuales con las que parecer perroflauta y chiripitifláutico a la par que alternativo y solidario mientras tiramos de VISA y le damos una patada en el culo al libro de Historia. Total para qué, si queda fenomenal con todo.

Pero al mono, que es de goma. Y no porque meter baza sobre un tema en el que la gran mayoría no tenemos ni puta idea sea el deporte de más rabiosa actualidad. Sino porque uno es tocapelotas por naturaleza y le gusta airear las vergüenzas de quienes aparentan no tenerla.
Para empezar, leña a los pro-israelíes. Motivos para no hacer caso a la campaña publicitaria de hace un tiempo y considerar Israel como un “país de mierda”:
0. Ellos también tienen experiencia en eso de montar grupos terroristas. Durante la II Guerra Mundial mataron al ministro británico de Medio Oriente y a 91 personas en un atentado.
1. Se sudó sangre para poder encajar un nuevo estado surgido de la nada tras la II Guerra Mundial. La que lió el puto Adolf con sus complejos… y qué sentimiento inexplicable de culpa albergaron los demás. Especialmente USA, que como no quería más judíos en su territorio (llegaban a miles por la presión nazi), pues algo tenía que hacer, pobriños ellos.
2. No se puede aprobar en serio una resolución para crear un estado judío en mitad de la “zona caliente” árabe si éstos se muestran totalmente en contra, y encima esperar que funcione. No se explica por qué Gran Bretaña, “colonizador” de Palestina y por tanto quien mejor conocía la situación, se abstuviera y que pese a ello nadie pareciera mostrarse alarmado.
3. Tampoco es comprensible que la ONU “no tuviera reparos” en que los cinco países árabes colindantes con el nuevo estado declararan la guerra al día siguiente a este nuevo país.
4. No creo que pudiera considerarse en serio “derecho de conquista” el territorio conseguido por Israel en esta primera guerra, que no la única, y que la misma ONU que creó la movida -y un quebradero serio de cabeza desde entonces para el mundo- no moviera un dedo para solucionarlo.
5. Pese a que hicieron tentativas -sinceras o no- de evitar más enfrentamientos, Israel empezó la Guerra de los Seis Días, realizando su primer “ataque preventivo” (?) y expandiendo -aún más- su territorio, recrudeciendo muchos enteros la estabilidad de la zona y creando más motivos para ganarse la enemistad de no sólo sus vecinos, sino también de buena parte de la opinión pública mundial, imagen que aún hoy perdura.
6. Precisamente, ese “ataque preventivo” trajo como consecuencia la guerra del Yom Kipur unos años después, en el 73, que apenas cambió nada en términos políticos (Israel mantenía sus dominios, salvo el Sinaí que devolvió tiempo después) pero sí en lo económico: los países árabes, primeros productores mundiales de petróleo, se dieron cuenta de su poder. Olé sus huevos, todos.
7. Las respuestas, siempre desproporcionadas, a los “ataques” (!) palestinos o árabes. Si matan a un judío no puedes matar a 300 árabes y quedar bien, me temo.
8. De aquellos polvos vienen estos lodos. Que el Holocausto fue un acto inhumano, inenarrable, indigno y cruel no puede negarlo nadie. Que por “quedar bien” (básicamente) el resto del mundo hayamos tenido que aguantar esta tensión y sufrir algunas de sus consecuencias, no.
_¿A dónde los habrías mandado tú? ¿Al Polo?
¿Había que mandarlos a algún sitio? Al hacer lo que se hizo, pretendidamente una mezcla de homenaje y “restitución histórica” sin mucha fuerza de argumentos (sin Holocausto no habría existido nada de todo esto), se creó un avispero que ya dura 60 años. Y lo que rondará.

Ah, pero es que el lado árabe-palestino tampoco se libra de buena parte del pastel de la culpa:
1. El racismo imperante en Palestina en los años previos a la creación de Israel proporcionó un caldo de cultivo perfecto para la escalada de violencia que se ha ido creando desde entonces. De no haberse producido la Gran Revuelta Árabe del 36 (asesinaron a un judío, “sólo” a uno, pero vaya si cundió), quizá todo habría sido distinto. Sólo quizá.
2. Declarar la guerra justo el día después de la creación de Israel sin agotar antes otras vías. Y encima, la perdieron.
3. Egipto y Siria no pueden pretender en serio declarar una guerra que no pueden ganar, como pasó en la del Yom Kipur.
4. La OLP (Organización por la Liberación de Palestina) no puede arrogarse autoridad moral si basa su fuerza en atentados terroristas. Si, todos acabamos considerando a Arafat como alguien respetable, pero de no ser por sus acciones las cosas se habrían tranquilizado mucho antes y de mejores modos.
5. La primera intifada tuvo sus motivos (20 años de ocupación, respuesta desproporcionada por parte israelí a un simple lanzamiento de piedras), y mucho éxito de cara a la galería del mundo. La segunda, no. Animados por el éxito cosechado años atrás, creyeron que el mundo volvería a ponerse de su parte, pero esta vez no había tanta intransigencia israelí, que intentaba alcanzar acuerdos de paz duraderos. Y utilizar el terrorismo como elemento de fuerza -ya no hablamos de piedras contra tanques- les restó credibilidad.
6. Lanzar cohetes Qassam a población civil israelí y, dados los antecedentes, no pensar en una respuesta desproporcionada es un poco estúpido a estas alturas, por muy propagandístico que sea dártelas de pobre víctima atacada sin motivo y con demasiada fuerza. Que ya no estamos en los 80, ya existe Twitter.

Así las cosas, en lo que respecta a la posición del resto del mundo, en este conflicto como poco debería ser suspicaz con unos y otros.
Pero aquí no hacemos las cosas a medias. Claro que no.
Vendemos armas a Israel como churros pero al mismo tiempo montamos una mani llamándoles “genocidas”, eso sí, con nuestros CETME y nuestra munición.
Llamamos a Zerolo para que sea cabeza visible sabiendo perfectamente que si pisa Palestina es hombre muerto, no por ser de izquierdas, sino por homosexual. Y no porque lo diga yo, sino porque la Sharia es muy estricta en lo referente a la condición sexual de cada uno: vamos, que peras y manzanas y ya.
Mentamos a la oposición para que se moje sabiendo bastante bien que los únicos que realmente deben hacerlo son los que mandan, que para eso están -para mojarse y desgastarse-, no para montar algaradas partidistas y creer que estar en el Gobierno no es sino tener más dinero y medios para lanzar consignas de partido.
Tampoco es de recibo que los abiertamente conservadores estén tan inclinados hacia un bando que nunca -repito, nunca- ha sido un santo ni tiene legitimidad alguna para actuar como lo hace, ni siquiera en respuesta a atentados previos. Que, según eso, tras el 11-M deberíamos haber atacado Marruecos e invadido Tetuán, puesto que gran parte eran de allí.

Por eso, tras la mani y las respuestas suscitadas, sólo puedo apenarme de lo idiotas que pueden ser algunos por rascar un poco más de poltrona, y de borregos a quienes les siguen creyendo que defienden una causa justa sin tener ni pajolera idea de lo que hablan. ¿Estado terrorista? ¿Estado genocida? Por favor.
Y mientras, en estos momentos ocurren más conflictos y masacres injustificadas, pero ya sabemso que Bardem y compañía no mueven un dedo más que cuando se juegan las lentejas.
De ahí que mi credibilidad a su presencia en este tipo de actos sea no ya nula, sino en valores negativos.
Para país de mierda, el nuestro.

Anuncios

El fin del Estado Autonómico


No se lo oiréis decir a ningún miembro de la casta política, no al menos de manera pública y notoria. Tampoco se habrá de dar pábulo en ciertos sectores de opinión o de información, quedando arrinconado en algún remoto concepto, entre conspiranoia o elucubración.
De hecho, parece mentira pero es cierto: ninguno de nuestros próceres parecen saber lo que a pie de calle es una certeza. Este país, llamadlo Estado, llamadla nación, llamadla como os salga de las pelotas, ha entrado en una espiral irreversible de cambio. Hacia qué lado se inclinará la balanza, dependerá de muchos factores. Pero que nadie se lleve a engaño: el sistema actual está condenado. A muerte.

Partimos de dos corrientes de pensamiento diferentes, una nacida de la situación privilegiada de ciertas zonas del país y la otra, mezcla de nostálgica de otros tiempos -con intenciones y modos renovados y más políticamente correctos- y de respuesta a la primera corriente.
No me andaré por las ramas: España terminará siendo una federación de entes semi-independientes o un estado jacobino a la francesa. El término medio, eso que hemos llamado durante 30 años Estado de las Autonomías, agota su existencia.
No es la prédica de un profeta pasado de setas. Tampoco una paja mental razonable. Es, simple y llanamente, un breve resumen de lo que está por venir.
_¿A quién le importa, en realidad?
Por lo pronto, a todos aquellos que viven del Estado. Funcionarios, empleados públicos, asesores y carguetes varios. Un buen par de centenares de miles de tipos y tipas que deben sus lentejas al invento. Luego, a todos aquellos que no terminan de convencerse de la idoneidad del sistema actual, que vienen a ser legión si sumas a tirios y troyanos. Unos, por aspirar a cotas mayores de poder o fondos. Otros, suspicaces ante la cantidad de burocracia generada y la multiplicación de los gastos necesarios para mantener al bicho.
_El resumen está claro: la izquierda es federalista. La derecha, jacobina.
Que no te oiga Alfonso Guerra decir eso. Y a ver qué opinan CiU o PNV de semejante razonamiento clásico pero erróneo.
La izquierda ha sido tradicionalmente propensa a conceder ciertos ademanes permisivos con todo aquél dispuesto a pegarse por su terruño y sólo su terruño. Teóricamente, de hecho, Marx –y, especialmente, Lenin– abogaban por el ya consabido “derecho de autodeterminación de los pueblos“. Teóricamente.
La experiencia y el paso de los años nos han demostrado que del dicho al hecho hay un trecho y que los marxista-leninistas que disfrutaron de décadas de poder absoluto no movieron un sólo dedo por promover esos derechos, si acaso se emplearon a fondo en reprimirlos. Pasó en la URSS, pasa en China, en Bolivia y en varios países africanos. Pasó en Camboya y pasa en general en todos aquellos países en los que existe en su interior alguien dispuesto a querer montárselo por su cuenta y riesgo, ya sean de un signo u otro.
Pero no pretendo teorizar. Expuesto el contrasentido, ahora queda saber qué se propone cierto sector político de España a la hora de decidir el sistema territorial -y, por ende, político- de las próximas generaciones. De hecho, las palabras de Zeta defendiendo el actual sistema autonómico deberían interpretarse en su justa medida, conociendo como ya conocemos al personaje.
_Ya te salió la vena facha.
En realidad no, creo que no depende del pensamiento ideológico creer que esta persona no es precisamente honesta ni sincera. Te puedes aguantar porque es de tu cuerda o rechinar más los dientes porque no lo es, pero nadie puede decir realmente que sabe lo que dice o lo que se hace. No ahora. Por eso, cuando dice una obviedad que nadie le ha pedido como es la de defender el status actual, como poco hay que preguntarse qué hay detrás.
_Detrás está el puto nacionalismo periférico, que rompe España.
Es una pista. Nos pongamos tontos o no, lo digamos mejor o peor, seamos más educados o menos, no por eso es falso que la corriente nacionalista actual no está para tener el añejo “sentido de Estado“. ¿Dónde está? Ni lo olemos. Ni está, ni se le espera. A lo máximo a lo que están es a conseguir la mayor cantidad posible del trozo de pastel que llevarse a la boca. Los demás, que se busquen la vida.
Pero no son los únicos que pretenden modificar el sistema actual. También están aquellos que no ven la monarquía como la figura de cabecera idónea. O los que miran con simpatía movimientos secesionistas por los motivos que mejor les parezcan.
Aquí entra tangencialmente -por ahora- el partido en del gobierno. Sí, duela o se agradezca, es así. Pero lo hace tangencial y no directamente porque pretende jugar un doble juego de intereses. ¿Por cuestiones ideológicas? Ni hablar. Ideológicamente el PSOE hace ya mucho tiempo que dejó de ser socialista, obrero y español. Ni la sombra de Suresnes. No es una crítica, es una observación de cómo ha ido evolucionando el partido a lo largo de los años y de su posicionamiento ideológico actual, más en línea con la socialdemocracia sueca de Olof Palme que con el socialismo francés del último Miterrand.
¿Por cuestiones tácticas? Tiene más sentido. Agita el árbol del sentimentalismo regional-nacionalista allí donde tiene cabida hacerlo. Calla o mira hacia otro lado donde no existe, exponiéndose por otra parte a sus propias contradicciones internas. Pero no tienen que responder por ellas, puesto que cada grupúsculo tiene su compartimento estanco donde no hay injerencias de otros lugares, tan sólo de la cabecera, y ésta tiene las manos atadas: sin las direcciones regionales no son nada.
¿Por cuestiones internas? Ahí es donde está, sobre todo, la madre del cordero. Miles de militantes a los que tener contentos y colocados. Miles de simpatizantes a los que mantener a costa del presupuesto. Miles de coches oficiales que hay que utilizar. Cientos de miles de cargos que adjudicar. El actual sistema les permite contentar al mayor número posible.

¿Y el PP? ¿Es un “adalid de la unidad nacional”, tal y como de vez en cuando alardea? No más que el PSOE. Le vino bien el momento de la redacción del Estatuto catalán para posicionarse como los únicos que realmente velan por dicha unidad, quizá con demasiado ardor y también incidiendo demasiado en su carácter “democrático”, como si tuvieran miedo de que se les relacionara con el franquismo -en realidad, se hace igualmente, presuman de demócratas o no- o de que pudieran ser acusados de “tibios” por los más exaltados.
En lo único que parten con una ligera ventaja respecto a su oponente natural es en la separación en Navarra de UPN y PP, liquidando el pacto con los regionalistas y presentando una lista propia, apuntándose un tanto (que los socialistas aún no han sabido ver, creyendo tener debilitado al enemigo cuando éste en realidad se ha fortalecido) a la hora de apostar por un mensaje “coherente” (ejem) en todas partes. Lo de “Navarra se vende” ya es historia, claro. Ya no vende.
A no mucho tardar PSC y PSE tal vez quieran seguir esos mismos pasos. Desde luego, sería la evolución natural, tal y como van encaminados.
Pero por lo demás, es el mismo perro con distinto collar. También tienen una lista muy amplia de gente a la que colocar. Y lo malo del sistema actual, con listas cerradas y más centrada en el partido que en el líder que lo preside, es que quienes controlan realmente dicho sistema son uno u otro partido, ninguno de ellos interesado en cambiar -aparentemente- las cosas.

¿Por qué, entonces, se prevé el cambio? Porque se adivina una radicalización en ambos sentidos acerca de la configuración política y territorial de España. Quienes ya hablan sin tapujos de un “Estado plurinacional” hoy, mañana (en realidad, ya) hablan de “Estado confederal” -ni siquiera federal- cuando no de su “miniEstado” de turno. Los otros, tirando de su lado de la cuerda, hablan del derroche que supone 18 gobiernos, su inefectividad en varios ámbitos –alguno reconocido por el propio Gobierno– o del gasto inútil en fondos y energías que podría dedicarse a otros menesteres más favorecedores para el país en su conjunto. Unos quieren dividirse, otros sumarse, pero a ninguno le ampara la razón ni la lógica. Sólo son puntos de vista opuestos acerca de un mismo concepto. Que nadie toque a rebato.
El caso es que tarde o temprano una facción se impondrá a la otra. No me refiero a la fuerza. Pero sí que será motivo de inestabilidad durante un tiempo quizá nada desdeñable, el necesario para que se equilibren de nuevo las cosas en un punto intermedio similar al actual con el que llevarse todos bien. Porque no, no se trata de contentar sólo a algunos. Tampoco de obedecer sólo una tendencia “porque sea la políticamente correcta” (cada cual que interprete cuál es), pero no lo acertado. Ni alzarse por la fuerza de las armas para tratar de imponer lo que de otro modo no sería posible.
Pese a que el escenario de una nueva guerra civil sea muy improbable, no puede descartarse. Los alarmistas de siempre dicen que por menos se montó la del 36. Allá ellos y sus cuentos para no dormir. Pero sería muy irresponsable no tener esa remota posibilidad en cuenta, por pequeñísima que sea.
Hoy mismo, en El País alertaban sobre el rebrote violento de la extrema izquierda en Francia a cuenta de los pronto famosos “Nueve de Tarnac”.
Ya dijo George Santayana (españolito de origen, sabía de qué hablaba el jodío) eso de “los que no conocen su Historia están condenados a repetirla“. Aquí no conocemos nuestra Historia. Cada bando se encarga de inventar, magnificar o modificar su versión para adecuarla a sus intereses. Unos y otros, ojo. Muy sangrantemente unos, muy ilusos los otros.
¿Que cuál es de quién? Cada uno tendrá su propia opinión al respecto, lo que precisamente incide aún más en el error.

De ahí, precisamente, que crea irreversible este proceso.
Espero no ver a dónde nos lleva.

USA e Iraq según el Independent

Traduzco un artículo no muy antiguo del Independent porque me resulta del todo interesante

http://www.independent.org/printer.asp?page=/newsroom/article.asp?id=2148

Según transcurre el quinto aniversario de la segunda guerra más larga (tras Vietnam) y más costosa (tras la II Guerra Mundial) de la historia de Estados Unidos, la buena noticia es que la estrategia contrainsurgente del general David Petraeus y el teniente general Raymond Odierno parece estar funcionando. La mala noticia es que, probablemente, eso no salve Iraq.

A pesar de que el incremento de tropas estadounidenses ha producido algún efecto, no es probablemente el factor más importante para diluir la violencia a los niveles de mediados de 2004. Los Estados Unidos mantienen en Iraq fuerzas comparables a las que tenía en 2005 (unos 155.000 efectivos), pero el tumulto entonces era peor y aumentando.

Incluso, las matanzas en Iraq empezaron a cesar antes de comenzar el incremento de tropas (aunque aumentaron temporalmente según iban llegando nuevas tropas). En parte, se cree que esta reducción es debida a la limpieza étnica que ha separado nítidamente a los chiitas y sunníes más hostiles. Aún más importante, empero, ha sido la explotación de Petraeus y Odierno de la fisura existente entre los insurgentes sunníes y las bases de al-Qaeda en Iraq.

Al-Qaeda en Iraq es, de forma más que obvia, un incompetente asesino de jóvenes civiles musulmanes, tanto que ha sido víctima de reproches incluso de los líderes de la banda y que ha provocado que los insurgentes sunníes hayan decidido volverse en contra suya. Petraeus y Odierno, de modo inteligente, explotaron esta fisura desbaratando –poniendo una cuña, literalmente– la unión de ambas facciones. A pesar de que las operaciones de guerrilla son las más eficaces formas de guerra de la Historia y que la contrainsurgencia rara vez consigue una victoria últimamente, estarían haciendo lo mejor si pueden dividir el movimiento rebelde.

Los Estados Unidos fueron capaces de vencer a los insurgentes comunistas griegos durante el periodo de 1947-49 y a los rebeldes filipinos de 1900 a 1902 aplastando las insurgencias. En el último caso, USA fue capaz de persuadir a Emilio Aguinaldo, un prominente líder rebelde -quizás a base de sobornos-, a rendir sus fuerzas [N del T: Aguinaldo fue uno de los líderes independentistas filipinos antiespañol y, posteriormente, antiamericano]. En Iraq, USA está ahora básicamente sobornando a las guerrillas sunníes en los llamados “Consejos del Despertar” pagando, equipando y entrenando milicianos para que luchen contra al-Qaeda en Iraq y trabajando con la ahora hostil milicia chií de El Mahdi.
A pesar de que esta estrategia es meritoria por haber atenuado la violencia en poco tiempo, es probable que incremente los mayores problemas de Iraq y desemboque en una completa guerra civil. La estrategia de Petraeus y Odierno tiene sentido si el objetivo es controlar la violencia hasta que Bush deje el cargo. Cuando la patata caliente sea pasada al próximo presidente, Bush podrá entonces reutilizar el argumento que Kissinger usó para Vietnam, que vendría a ser algo así: “Los Estados Unidos habrían ganado la Guerra de Vietnam si el Congreso no hubiera recortado los Fondos de Guerra“. Para el caso iraquí, la idéntica administración Bush dirá: “la situación en Iraq iba bien hasta que dejamos el cargo y transferimos el poder al Presidente X“.

Pero la estrategia de Bush a corto plazo probablemente agravará el principal problema subyacente de Iraq: la hostilidad étnico-sectaria. Si la administración Bush hubiera hecho serios esfuerzos consultando expertos en Oriente Próximo antes de invadir Iraq, habrían descubierto que el país es uno de los más fragmentados de todo el mundo árabe y que sería uno de los menos entusiastas de una federación democrática. Antes de apoyar a la antigua guerrilla sunní, la administración sólo pagaba, equipaba y entrenaba dos bandos -kurdos y chiíes- en la actual guerra civil. Ahora, el gobierno estadounidense apoya a los tres bandos. El gobierno kurdo-chií se opone al programa americano de apoyar a los sunníes y se resisten a permitirles estar en las Fuerzas de Seguridad.
Esta profunda divisón y suspicacia étnico-sectaria se mantiene desde hace siglos en lo que ahora es Iraq y no están por la labor de rectificar aprobando unas pocas leyes de referencia. Teniendo en cuenta la historia iraquí -en la que un grupo controlaba el gobierno central y oprimía al resto- todos los grupos, incluido el actual gobierno sunní, sospechan de la autoridad central y pelearán por su control. Así, la cooperación social, de la que Iraq tiene poco, debe preceder a la legislación o las leyes no serán cumplidas. Aún menor credibilidad, que se acumulará a las leyes aprobadas bajo presión por un extranjero invasor.
El único modo de que USA pueda salir del atolladero sin mayores quebraderos de cabeza es utilizando el truco de la retirada -y sacando la escoba en el corrupto gobierno kurdo-chií- para que chiíes, sunníes y kurdos acuerden formalmente descentralizar el país.
Si el gobierno central tiene un poder limitado, los distintos bandos temerán menos su opresión y atenuarán su lucha por controlarlo. En un Iraq descentralizado e indirectamente confederado, sus milicianos pueden proporcionar seguridad a los miembros de sus grupos en nuevas regiones autónomas (el país contaría probablemente con tres o más de estas regiones, teniendo en cuenta las afiliaciones tribales, religiosas y étnicas). Además, el poder judicial, la dirección de recursos (petróleo) y la mayoría de las tareas de gobierno podrían rebajarse a nivel regional. El gobierno central sería responsable únicamente de la representación diplomática extranjera y de negociar acuerdos comerciales con otros países y entre las regiones.
Hasta el momento, el mayor punto de fricción para lograr que los tres grupos apoyen el sistema descentralizado es la preocupación sunní por sus magros recursos petrolíferos en su región. Los kurdos tiene un estado de facto en el norte de Iraq desde el fin de la I Guerra del Golfo en el 91. Muchos líderes chiíes están a favor de establecer una región autónoma, cuya posibilidad está garantizada por la Constitucion iraquí. Incluso los sunníes, finalmente sacados del error de creer que siguen siendo lo bastante fuertes para volver a gobernar todo Iraq, y tras haber probado el sabor de la opresión bajo las fuerzas de seguridad chiíes, empiezan a mostrarse favorables a la descentralización.

Para empujar al gobierno kurdo-chií a que redistribuya las fronteras regionales -dando a los sunníes terrenos petrolíferos para asegurar su aceptación y adhesión- cualquier nuevo presidente de los Estados Unidos debe establecer un calendario para la rápida retirada de las tropas norteamericanas, lo que apoyará ese gobierno disfuncional.
Debido a que los chiíes tienen casi un 60% del petróleo y aproximadamente un 60% de la población, la única frontera que podrían querer modificar sería en el norte, cerca de los campos petrolíferos de Kirkuk entre el Kurdistan (aproximadamente un 20% de población y un 40% de petróleo) y las áreas sunníes (casi el 20% de población y poquito petróleo).
El registro histórico de particiones tiene pros y contras para cualquier leve partición de Iraq en una floja confederación, pero lo más importante es que los iraquíes deben hacer la división ellos mismos para sentirse legitimados a los ojos de todos. En 1947, en la partición de India y Pakistán, Gran Bretaña descubrió a las muy malas que la localización exacta de la línea de partición es vital y que un poder extranjero dibujando tal frontera de un modo tan arbitrario puede conllevar consecuencias desastrosas y violentas [N del T: la región de Cachemira, aún hoy, sigue siendo motivo de tensiones periódicas entre India y Pakistán]
Así, Estados Unidos debería evitar verse envuelto en los detalles de crear fronteras entre regiones, aunque llegado el caso puede extraer algunas lecciones de viejas particiones. En primer lugar, los límites regionales no tienen por qué ser un reflejo exacto de las áreas étnico-sectarias, pero deberían ser lo más ajustado posible. El caso de Irlanda del Norte demuestra que una gran minoría (católicos) podría ser considerada como una amenaza por la mayoría (protestante) que no debería quedarse varada al otro lado de la frontera. Una pequeña minoría al otro lado de la línea probablemente experimentaría menos violencia (protestantes en Irlanda). [N del T: el autor sugiere que, más que haberse quedado con Irlanda del Norte, UK debería haber cedido todo el Ulster a Irlanda]
En segundo lugar, el caso de Kosovo demuestra que las fronteras deben considerarse criterios étnico-sectarios o lugares santos o relevantes para ciertos pueblos [N del T: Probablemente hace referencia al norte de Kosovo, con gran mayoría serbia].
En tercer lugar, a pesar de que dibujar fronteras según los criterios étnicos y sectarios minimiza los movimientos de población, será necesaria una cierta migración. Tales movimientos deben ser voluntarios, pueden ser apoyados por incentivos y deben ser protegidos (tal y como nos muestra la violenta migración entre India y Pakistán en 1947).
A pesar de que la retirada americana y una leve partición no representan la solución perfecta, Iraq está de algún modo ya dividida, con fuerzas leales a grupos propios que proporcionan seguridad. La política americana de entrenamiento de tales organizaciones armadas está simplemente reforzando esta partición de facto. Tal división, sin estar ratificada, es muy peligrosa y puede degenerar en una guerra civil total. Sólo un nuevo presidente de los Estados Unidos ordenando una rápida retirada puede motivar a los partidos a formalizar, ajustar y consolidar de modo permanente un Iraq descentralizado que ya existe.

Internacionales

No es la primera vez que lo digo (ni, creo, será la última), pero un diario supuestamente nacional como Público se empeña, por libro de estilo, en servilear ciertos intereses periféricos. Lógico, teniendo en cuenta que Roures es Roures. Y Buenafuente. Y Milikito… no, espera, ¡este es madrileño! Bueno, no importa. Servirá. Y además, es gracioso. Y nos recuerda a nuestras infancias con Rita Irasema y Miliki -¡te lo cambio!- y su ya polvoriento “Te huelen los pies”.

Pero al mono, que es de goma (como Paloma). Resulta que nos encontramos en un momento a nivel planetario de tensa espera de acontecimientos, mientras en Pyidaungsu Myanma han muerto ya 15.000 personas (y contando, me temo) a raíz de un ciclón de esos que es mejor dejarles ir, tú.
Al entrar en la escena mercantilista gigantes como 中华人民共和国 y भारत गणराज्य, el consumo de bienes y productos como petróleo o el auge de biocombustibles provoca que en el resto del mundo suframos un aumento de precios que no necesariamente llevamos bien. Si a ésto le añadimos la crisis de confianza que nos importan los United States of America debido al pinchazo tremendo en el mercado financiero, podremos entender mejor cómo se han trasladado todos estos problemas a Europa y sus más inmediatas consecuencias. Pero no aquí, por supuesto. Aquí sólo tenemos un problema puntual de “desaceleración”. Después de todo, el repunte del paro no es tal: es una captación puntual de personas al INEM. De hecho, el paro es como Dios: una entelequia, una cuestión de fe que podría no existir. El paro es… es… es como un trasvase.

Mientras, en la Bundesrepublik Deutschland nos trasladan a un caso similar que aquél que, no hace ni unos días, Österreich nos provocó estupor: una madre tenía en su congelador los cuerpos de sus tres hijos. Qué puedo decir, creo sinceramente que ya estamos curados de espanto. Es como si alguien, después de pasar por una operación de trasplante de corazón con triple by-pass, le dicen que tiene una gripe. Con todas las lógicas salvedades… po fale.

Mientras tanto, procuramos consolarnos con cualquier cosa que pueda distraernos un poco de tanto problema. Dicen ahora que hace 40 años compramos el primer puesto de Massiel en Eurovisión, por aquello de mostrar que “Spain no es tan different como parecía, bribones“. El bulo -pensado para que el Chiki Chiki supere al menos el penúltimo puesto del año pasado, un reto difícil- ha llegado tan lejos que hasta en el United Kingdom se frotan las manos por si Cliff Richards puede llevarse, 40 años después, aquél dichoso premio.
_¡Pues ya iba siendo hora, you assholes!
Seguid soñando.
Pero claro, a ver cómo nos presentamos en Beograd, que es la capital de Република Србија, y con qué caras. No, si ya me imagino cómo nos mirarán los concursantes de Suomi -que a freaks y jebis no les gana nadie salvo los de Norge, inventores del Black Metal, si es que se aburren mucho los pobres- los de Hrvatska, Magyar Köztársaság o, horror y furor, los invencibles de Latvia.
Seguro que a muchos de vosotros, como a mí -más os vale- os la trae muy floja si el friki este gana o pierde Eurovisión. El problema es que como en la final de Москва no juega ningún equipo español y en la Eurocopa de Schweiz/Suisse/Svizzera/Svizra y Österreich jugaremos como nunca y perderemos como siempre (y, además, ganará la Česká republika, según UBS) pues no nos queda otra que aguantar todo este show. A menos que esperéis que en los Juegos Olímpicos de Běijīng nos llevemos alguna presea de recuerdo.

A todo esto, el aceite de girasol (sí, ese que vino contaminado de Україна y que el bueno de Bernat no supo ni quiso sobrellevar bien) ya ha subido un 40%. Y eso que está pocho. Y Súper Aguri, equipo de Fórmula Uno que viene de 日本国 (este seguro que algunos ya lo conocéis sin hacer trampas, otakus míos), se retira definitivamente porque no tiene un pavo. Y Sarko tiene problemas en la France. Y, mientras, جمهوری اسلامی ایران busca desesperadamente que le den de yoyas mientras en الجمهورية العراقية ya están un poco hasta los huevos de llevarse tantas y As-Sūmāl nos recuerda que el capitán Jack Sparrow ahora se llama Alí pero tiene la misma mala leche (y menos gracia). Qué gran mundo estamos construyendo entre todos…

Ah. Sí, por cierto. Público, cada vez que tiene que escribir la palabra Cataluña, sufre una especie de virus que suprime la tecla ñ. Y ellos, apañaditos que son, intentan disimularlo como pueden utilizando el símil ny, que también es muy sufrido.

Kosovo

Anoche terminó una tensa espera en la cual no se sabía exactamente qué demonios podría ocurrir. “¿Se irá? ¿No se irá? ¿Volverá conmigo algún día?” Y el desenlace es como mínimo preocupante.

No soy ningún especialista en los Balcanes más allá del nivel usuario. Sólo sé lo que he ido leyendo todos estos años y, además, muy de pasada. No es una zona que me impresione o me interese, y eso que mi viejo jura y perjura siempre que tiene ocasión que tenemos sangre húngara. Aún así, lo ocurrido tiene todos los visos de convertirse en algo demasiado gordo como para no dedicarle el rato libre que tengo.

USA auspicia la enésima partición de Serbia. Es más, sin su inestimable colaboración no estaríamos hablando de este tema sino de, por ejemplo, por qué Di Stéfano es el más grande o de alguna chorrada típica de las mías.

El acto no viene dado, en contra de lo que muchos ilusos podrían pensar, porque América sea la tierra de la defensa de la libertad y la democracia. Juas. América es muchas cosas. Algunas envidiables, otras estúpidas. Qué decir del lugar donde conviven la sofisticación más extrema (Hollywood, el showbiz, el AllStar) y el paletismo más exacerbado (cualquier pueblo de la América profunda me vale).

Una mezcla de ambas cosas (sofisticación y paletismo) es lo que ha sentado tan peligroso precedente. A los Estados Unidos le interesa que la UE no se fortalezca más. Necesita mantener una base fija en un área próxima a Rusia y los países árabes sin que corra peligro su integridad. Le motiva dar un paso adelante en favor de musulmanes después de tantos años dándole cera al moro, por si pudiera servir para que les odien menos y les dejen jugar. Por ese lado es bastante comprensible.

Difícil es de entender, por otra parte, el papel entusiasta de algunos países de la UE. Francia tiene sus propios movimientos independentistas y, pese a ser un país jacobino y centralista, no debería jugar tanto con fuego reconociendo con tanta alegría países ajenos y al mismo tiempo reprimiendo los propios. Alemania no tiene tantos problemas en ese sentido (aunque alguno tiene), pero sí los tiene el Reino Unido con Escocia, Gales e Irlanda del Norte a sus espaldas. Aún está por ver si tanta archifeliz aceptación a lo Casa de la Pradera no es más que un servil seguidismo al mal llamado Imperio o si realmente tienen intención de aplicarse el cuento y empezar a trazar fronteras también en sus respectivos interiores. Y me da que no va a ser eso, no.

En todo caso, es dudoso el papel tibio de España, diciendo no y sí al mismo tiempo. “Ahora me viene mal (hay elecciones), pero si me das un rato te diré que sí, tontorrón“. Un dedo que servirá para catalanes, vascos y algún oportunista más para agarrar el brazo entero y dar más ración de coñazo de lo suyo. No, por supuesto, no son casos comparables. Tampoco habrá ahora más independentistas que ayer ni se descubrirá la pólvora del nuevo nacionalismo. Pero acabamos de ver cómo se las gasta Europa cuando le interesa. Tela.

A todo esto, habrá que ver cómo se lo va a tomar la humillada Serbia. En las últimas elecciones ganó el sector moderado por muy poco a los ultranacionalistas del primer ministro Kostunica. Punto crítico número uno. A Bosnia le saldrá una china en el zapato con la serbia República Sprska. Punto crítico número dos. Hay enclaves serbios en todo Kosovo que no aceptan separarse de Serbia y así lo han manifestado. Punto crítico número tres. En una ciudad, Mitrovica, un puente divide a 200.000 serbios y kosovares, justo en la frontera. Punto crítico de ebullición total.

Un efecto dominó que hará que todo el esfuerzo desarrollado hasta el momento en la zona quede en entredicho por el capricho espúreo de unos pocos que, de acuerdo, fueron injustamente machacados por racistas proto-fascistas en el pasado, pero eso no justifica condicionar su futuro ni el de toda la región por ello.

Ya pasó con Israel. Y ya se sabe qué está pasando ahí…

Veremos.

Reacciones a lo del Rey

El mundo me lo ha puesto en bandeja y no hay forma humana de evitarlo. Después de ver ganar con mucha épica al Madrid (4-3 al mismo Mallorca que el año pasado jugaba con 3 millones de jugadores más) no me queda otra que soltar la charla política del día (y del mes, si nos ponemos). Cómo, ¿que no os habéis enterado? Debéis ser los únicos, porque -según he oído- “no se habla de otra cosa“.

Este blog tan dicharachero no podía ser menos y mete baza para, a modo de facilitar un poco más todo este asunto, resumir en una entrada las grandes reacciones que se han sucedido a raíz de este curioso asunto.

Antecedentes
Chávez (no hombre, el andaluz no, éste) estaba en plan farruco desde que llegó a Chile. Como está acostumbrado a hablar durante horas y horas sin que nadie le chiste comentando todo aquello que se le ocurre (como, por ejemplo, llamar a Aznar “fascista” unas cuantas veces), no se debió de tomar muy bien eso de que existan turnos para hablar.
Así, cuando ZP estaba en plan chusco replicándole que todo el mundo se merece respeto (sí, sí, hasta alguien como Aznar) y como quiera que el otro no estaba por la labor de dejar terminar al pobre José Luis (este sí, se llama así) entró el Rey en escena para dejar bien claro quién es el Rey de la Selva: “¿por qué no te callas?“.

Posteriormente, a la embestida del sandinista Ortega (cuyo “discurso” vacilante e inseguro no tiene desperdicio, ¡con lo que les costó a los yankies echarles!) a cuento de un supuesto apoyo español al boicot al Movimiento Sandinista (junto a unas acusaciones muy feas a Unión Penosa), el Primero de los Españoles cogió y se fue con la música a otra parte.

Bueno, una vez puestos en situación, estas son las conclusiones a las que han llegado los distintos protagonistas:

Los tirios
Hinchados como lo están después de tan ardorosa defensa de un adversario y como locos por representar fielmente el “fair play” cuando no se está en casa, sólo pueden repartir parabienes: “Cuando alguien insulta aun compatriota, le defiendes“, asegura sin duda alguna su líder. Otra cosa sería definir exactamente a qué se refiere él con ese término, pero esa es otra historia.
Por otro lado, se dice que la marcha del Rey fue consensuada con Moratinos, aunque la cara de éste en el momento en que el Jefe de Estado se levanta no es precisamente de “consenso“…

Los troyanos
Esperaba más de ellos en una ocasión perfecta como esta para estrechar lazos y hacer frente común. No fue así. El aludido no perdió ocasión para agradecer las palabras de apoyo de su némesis y aplaudir la regia reacción, pero los que aún son alguien de la facción creyeron que se puede hacer oposición hasta en un momento como este. Gran error estratégico acusar al líder tirio de “estar a partir un piñón con el jefe Gorila, que les hemos visto”. Bastaba con un “gracias” y esperar al menos un par de días para lanzar la andanada, pero se ve que les han podido las prisas. Se chinchen.

El Gorila
Al Gran Jefe Agorilado le da todo igual. No se precia por ser alguien respetuoso (salvo si se trata de su Gran Gran Jefe Cohiba o su escudero Adano el Jerseyano) ni tiene la suficiente humildad como para reconocer cuándo ha cometido un error (esto me suena de algo…).
Todos tenemos una opinión de Aznar. Muchos mala, otros buena, algunos indiferente. Sin embargo, ninguno -repito, ninguno– piensa realmente que se trate de un fascista. Puede ser un lameculos, un engreído, un político y, para algunos descerebrados, un asesino. Pero… nada de todo eso le convierte a él en un fascista ni los 11 millones de españolitos que le votaron por última vez lo son a su vez ni, engañados, no supieron ver su verdadera cara (que, curiosamente, sí pudo adivinar el Gorila) que no es otra que la de un nazi.
No os extrañe, pues, si en lugar de replegar velas ataca a su vez con amplísimas dosis demagogas y populistas. Sin duda, vencerá en su país, pero no convencerá.
Por ese motivo, puesto que él se arroga el derecho de llamar a todo el que no piense como él de un modo infame, yo me permito a su vez llamarle Gorila. Por no hacer como todo el mundo y llamarle proto-dictador, más que nada.

La opinión de la gente de Vicente I, los pro-tirios y más allá
Todos ponen a caer de un burro al “ciudadano Borbón” por aquello de que quién es él para mandar callar a alguien que, cuanto menos, es mejor que Aznar [n. del T: juro que esta opinión la he leído con estos ojitos!]
Al mismo tiempo, se quejan de la poca capacidad de los políticos españoles de ponerse en la piel de la explotación indígena que sufre Latinoamérica (deben ser los únicos que todavía usan ese nombre) y la revolución intelectual que supone la aparición de un verdadero estadista de la talla de Chávez que, no lo olvidemos, ha conseguido alfabetizar a 1 millón de venezolanos (a base de hacerles ver su programa, todo sea dicho) y posicionarse como adalid del “Nuevo Socialismo” que todos esperan supere la utopía del XX y, ya de paso, que no sea tan terrible.
(Espacio para los nacionalistas de todo cuño del margen izquierdo, inusitada y extrañamente mudos sobre este asunto)

La opinión de la gente de Vicente II, los atroyanados y Borbonadictos
Litros y litros de babas inundan calles y callejas de todos aquellos que observaron ojopláticos como nuestro Rey supo tenérselas tiesas al Satán del Mundo (muerto Saddam, y Kim-Jong-Il en plan suave, alguien tenía que ser) y, atónitos, escucharon a zETAp defender a su gurú.
Inmediatamente después cargaron contra el viejo Eje Castro-Chávez-Evo (no, no lo olvidemos, esos fueron los primeros “amiguitos” del Presidente después de la catástrofe de Schröder y Chirac, y bien que se arrepiente ahora) y se preguntan si hará lo mismo con Mohamed la próxima vez que se ponga de morros respecto a la españolidad de Ceuta y Melilla (“ah, por cierto“, añaden, “¡Gibraltar español!”). [Otra n. del T.: no, no tienen nada que ver Gibraltar con Ceuta y Melilla, pero muchos suelen relacionarlos y así pasa lo que pasa]
Aseguran que no es posible admitir a este personaje (Chávez, claro, no Mohamed, que sobre ese ni se plantea) como “demócrata” después de saber que está reformando la constitución para poder eternizarse en el poder y llevar a cabo así su bolivariana-pinche-revolución (que, para los no iniciados, se trata de un comunismo de nuevo cuño, en el que todo es como en la época soviética pero disfrazada de otro modo más a lo caribeño y, por tanto, más bonito y vistoso).
(Espacio para los nacionalistas de este lado del río que, curiosamente, se han quedado calladitos esta vez… ¡qué raro!)

Mi opinión (qué, qué pasa, que yo también me mojo)
Por una vez y sin que sirva de precendentes, aplaudo la reacción de ZP. Me ha parecido la mejor y la más cabal de todas las reacciones que se podía tener. Me inclino ante su respuesta y no puedo evitar verle con otros ojos (aunque no durará mucho, me temo).
El Rey tiene sangre en las venas. ¡Milagro, milagro!

Ah, impagable e imprescindible esto.

P.D.: Hoy no pongo los vídeos porque me están dando problemas de maquetación. Se siente.